sábado, 20 de febrero de 2010

Ciudades invisibles (II)

Hoy caminaba por la ciudad con una extraña percepción de todo. Las calles se me antojaron pequeñas; los comercios han perdido ese grado de solera de antaño, esa credencial de olores y aromas cotidianos... Poco a poco va cambiando la tramoya, se suceden los escaparates, a cada cual más exclusivo que el anterior. No sé si es fruto de un proceso de elitismo urbano con respecto a otras ciudades. Ahora les ha dado por denominarlas 'metrópolis'. Parece como si hubiera que competir por algo estético, un certamen de belleza urbana al uso... Y todos los elementos escénicos van confluyendo en un circo turístico, superficial. ¡Pasen y vean qué tal luce esta urbe! Me aterra la sensación de pasear y reconocer solamente mis pasos; verme inmerso en este proceso de estandarización urbana.
(Por casualidad me detengo en mitad de una calle y contemplo con asombro... esto no estaba aquí ayer.)

1 comentario:

Dietrich dijo...

Es lo que tiene la globalización que llegará un día que no distingamos unas ciudades de otras. Muy triste.