Todo lo que se va, no siempre vuelve. Así de sencilla es la melodía. ¿Triste quizá? ¿Cruda, cruel? Escribo y, por momentos, resuena en mis oídos: La vida siempre es un blues... o un tango en busca de bandoneón, que se estira y se contrae como el tamaño de una esperanza borgiana. (Silencio)
1 comentario:
Este me gusta mucho. Será que lo mío es la melancolía.
Un beso
Dietrich
Publicar un comentario