Si me encuentras al borde una palabra, sabrás o no que ando falto de ideas, a esta orilla del mundo, náufrago... jugando con tus nostalgias, como un recreo sin patio ni bocadillo... ¿Lágrimas? Soy un vaso vacío, un eco en un susurro tirado en la acera... busqué entre tus cartas la caricia que anhelaba y lograste desnudar mis confesiones. Y por más que lo intente, mi silencio es la utopía de una calma; la confusión y la tristeza de un día menos para perderme en mis pensamientos.
3 comentarios:
Vaya, pues leo tristeza en estas líneas. Espero que o bien sean pasajeras o bien no tengan que ver con la realidad en estos momentos.
Un beso grande.
Exactamente es lo de lo que quería escribir: TRISTEZA. Soy muy consciente, demasiado. LA TRISTEZA SIEMPRE ES PASAJERA Y PERMANENTE A LA VEZ: unas veces disfrazada de olvido, otras de indiferencia, otras de melancolía, otras de nostalgia, otras de impotencia, otras de indiferencia, otras de arrogancia. ETC., ETC., ETC.
Bueno, pues entonces lo has conseguido, la describes perfectamente, enhorabuena. La verdad es que de la misma manera que no existe la felicidad absoluta existe la tristeza permanente, son complementarias la una de la otra.
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