viernes, 7 de mayo de 2010

La historia se reinventa

Últimamente, no sé si por casualidad o simple inercia de los acontecimientos, leo en la prensa noticias de las que apenas salgo de mi asombro. Y dicho estado de perplejidad desemboca con frecuencia en la misma conclusión: nada de lo que ocurre es permanente y/o definitivo, ¿o sí? Parece como si la H Mayúscula de la palabra 'historia' hubiera ido menguando en estos tiempos o la C de 'cultura'. [...] Todas esas lecciones escolares aprendidas de memorieta, todos esos conocimientos obvios, rotundos o de perogrullo, pueden tener las horas contadas y pasar a ser meros hechos cuestionables, revocables. Se me ocurre pensar, además, que la culpa de esta reinvención del pasado más remoto es de las nuevas tecnologías; prehistoria que tendrá el futuro, del ayer de hace pocos días recién desempolvado... A saber: el nacimiento de un río, por arte de imagen de satélite, ha 'renacido' en una sierra más al este de donde, hasta ahora, brotaba; o aquella obra literaria, de toda la vida anónima -como si eso la dotara de mayor prestigio o reputación estilística- ahora ya tiene nombres y apellidos. ¿Fiasco, desencanto? Nihil novum sub sole. Ego dixit.