Si un día se me empolvan las palabras, como el canto de los libros en los estantes, las ideas más críticas con pretensiones de honestidad, los abriles luminosos y efímeros; si las líneas que escribo se desvanecen del papel o el atril donde reposan cae al suelo estallando en mil pedazos de cristal; o si un mes el salario no alcanza y el insomnio hace sombra en la conciencia; si abro un mueble de la cocina y la amnesia me sorprende de repente interrogándome qué busco, mientras algo hierve, bulle en algún rincón de mi mente, gris... Se fosse una meravigliosa creatura la stanchezza, intoxicándome de angustia; si el feeling de las dudas dejara de ser tortura; si el olvido se acordara más a menudo de recordar, de echar de menos, de lo extraordinario; si la luna fuera otro testigo, más cercano que mi propia sombra y el valor alcanzara a ser el patrimonio más sincero que acurrucarse de soledad...
Y si en un instante todo lo que no ocurre surgiera y Pandora nos susurrara, cruelmente, que tiene que pasar este "presente". ¿Quién soy?