miércoles, 3 de octubre de 2012

Idiocracia


La fuerza del miedo 'produce monstruos' y puede convertir en hombrecillos a los que gobiernan y transformar al pueblo en un gigante. -Deseo-.
 Hoy por hoy, la política es un artefacto con tintes explosivos en un país de mierda, donde la 'clase' política vive al margen de salpicaduras, injusticia social, proclamando un bienestar tan, tan austero que únicamente complace a los de arriba; donde cada vez se hacen más cotidianas las protestas en forma de hondas; gritos, como pólvora, que siembran las calles de un caos sin importancia, donde las moscas aparecen equipadas, según el reglamento, como agentes de policía... o infiltrados revientamasas -igual algún día golpee a los aludidos...- Algunos sueñan idílicos con una nueva asamblea constituyente, un referéndum, una ciudadanía que recupere su papel participativo en la sociedad, con un millón de votos en blanco y nulos como alternativa lúcida... con una derecha menos siniestra y decretada y más diestra con el pueblo...
Y uno se pregunta en qué tablao lidian la banca, los ricos y sus corporaciones; porque, en estos tiempos, el pueblo ni se divierte ni es espectador de esta fiesta, le toca estar en tendido de Sol... nos venden con frecuencia la moto de la amnistía, esa palabra de moda comodín, versátil y, ¿por qué no? fiscal: binomio de una ecuación micro económica, 'porque ellos lo valen', por ser fulanos de tal y con reputación de contrastes, impune y con plaza reservada.
Entonces se reiteran las campañas de movilización y protesta, que pretenden mitigar ligeramente la pasividad ciudadana, ese espíritu victimista que la atenaza por el dilema fortuito de creerse más víctima que cómplice, pues carece del valor suficiente para encarar esta tragedia... Y después, las cifras sobre el índice de participación en la protesta callejera de turno son pura anécdota, la imparcialidad, ¡a la puta calle!; el panorama político es de ciencia-ficción, una fábula llamada Europa que se prepara, día tras día, ganando el pulso del racionamiento, para reinstaurar la era del Vuelva usted mañana y el ¡sálvese quien pueda!

jueves, 19 de julio de 2012

Pesadumbre coartada

Promesas que gotean en el exilio de un verso y el pan de cada día en los mercados, el acorde tan austero en la rutina; la esperanza sin ayudas divinas se ha vuelto por días madrugadora.

En estos tiempos, ¿dónde queda el alma, cuánto vale ser digno...? Susurro en las noticias y la verdad perdió su oficio; no hay credo que valga para esta crisis ni huelga... La política hace tiempo se convirtió en un juego de mesa en el que juegan unos pocos, los de siempre apegados a un sillón de diputado, concejal, edil, alcalde, presidente de turno, director de tal... La humildad y la llaneza las canta cada día otro iluso poeta que abre los ojos y cree ciegamente, semitonos de desilusión por un futuro a fin de mes... Tanto tienes, tanto pierdes.

¡Manos arriba, esto es un atraco!

jueves, 3 de mayo de 2012

¿Por-venir Popular?

Hoy la ciudad subasta mis pasos y cada esquina o avenida me aborda con otra mirada ajena y desconocida; me inquieta el verso que grita en las aceras, las plazas, los bancos ancianados con palomas, cornisas... los reflejos opacos que enmascaran fachadas de siglo XXI. Y aunque no es domingo, cualquier día es sinónimo reivindicativo, pues los tiempos ya no corren, tropiezan pesadillas, manifiestos, ecos que apenas ofenden; el sol juega a asomarse en el ánimo y crece la sombra de colas de personas cuya dignidad quieren numerar... Sentirse feliz es un artículo de lujo al alcance de pocos; porque todo se ve gris, se respira gris, aunque sea ajeno y tan injusto; porque estamos muriendo en el caleidoscopio de infinitos motivos, donde lo legal y lo ilegal, lo moral y lo inmoral oscilan como saldo... con la única certidumbre de que esto pasará también, como nosotros.

sábado, 28 de abril de 2012

Verso en crisis

Del estado decadente de injurias, borrascas torpes...

el borde de las palabras

hiere cuando están desnudas,

cuando la desidia, la indiferencia

de otro arpegio de dudas te inquieta,

oscilantes como anhelos maleables,

puntos cardinales de un cerebro

anestesiado por el tiempo,

el resentimiento

o la sinrazón las enmudecen;

alienados

de egos sombríos que tropiezan...

jueves, 8 de marzo de 2012

Descaros

Se vende toga de juez en horas bajas, sin amnesias, con demasiado ímpetu judicial. Razón: manos limpias, con fecha 23-F.

¿Qué apostamos que una reforma laboral en 2012 produce el mismo efecto que saltar sobre un charco en el patio de un colegio?

Y si las mafias que quieren seguir conservando la etiqueta y el postín de sindicatos pierden credibilidad, achacan su fracaso al temporal que les azota: son tiempos de crisis, súmate al cambio.

La voz de los intelectuales produce estridencias en los medios, porque ofertan verdades peculiares, acorde al sentir de la sociedad (-nadie podría expresarlo mejor-). En el fondo, todo se resume a una gran meada sobre nuestras cabezas; somos gotas de lluvia con un profundo sentimiento de culpabilidad. (¿O prefería escuchar impotencia en este renglón?)

Un ministro de tal vocifera, no muy diestro, las consignas del partido: ajuste, reformas, austeridad... y que no los separe el hombre; la derecha mediática perpetúa su discurso per secula seculorum.

Denuncias aparte, ¿dónde queda el púlpito, dónde clama la Iglesia (cristianamente)?