Se vende toga de juez en horas bajas, sin amnesias, con demasiado ímpetu judicial. Razón: manos limpias, con fecha 23-F.
¿Qué apostamos que una reforma laboral en 2012 produce el mismo efecto que saltar sobre un charco en el patio de un colegio?
Y si las mafias que quieren seguir conservando la etiqueta y el postín de sindicatos pierden credibilidad, achacan su fracaso al temporal que les azota: son tiempos de crisis, súmate al cambio.
La voz de los intelectuales produce estridencias en los medios, porque ofertan verdades peculiares, acorde al sentir de la sociedad (-nadie podría expresarlo mejor-). En el fondo, todo se resume a una gran meada sobre nuestras cabezas; somos gotas de lluvia con un profundo sentimiento de culpabilidad. (¿O prefería escuchar impotencia en este renglón?)
Un ministro de tal vocifera, no muy diestro, las consignas del partido: ajuste, reformas, austeridad... y que no los separe el hombre; la derecha mediática perpetúa su discurso per secula seculorum.
Denuncias aparte, ¿dónde queda el púlpito, dónde clama la Iglesia (cristianamente)?
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