jueves, 3 de mayo de 2012

¿Por-venir Popular?

Hoy la ciudad subasta mis pasos y cada esquina o avenida me aborda con otra mirada ajena y desconocida; me inquieta el verso que grita en las aceras, las plazas, los bancos ancianados con palomas, cornisas... los reflejos opacos que enmascaran fachadas de siglo XXI. Y aunque no es domingo, cualquier día es sinónimo reivindicativo, pues los tiempos ya no corren, tropiezan pesadillas, manifiestos, ecos que apenas ofenden; el sol juega a asomarse en el ánimo y crece la sombra de colas de personas cuya dignidad quieren numerar... Sentirse feliz es un artículo de lujo al alcance de pocos; porque todo se ve gris, se respira gris, aunque sea ajeno y tan injusto; porque estamos muriendo en el caleidoscopio de infinitos motivos, donde lo legal y lo ilegal, lo moral y lo inmoral oscilan como saldo... con la única certidumbre de que esto pasará también, como nosotros.